miércoles, 18 de enero de 2012

Mientras dormía









Anoche,




mientras dormía,




sentí tu aliento en mi almohada,




me despertó el suave rocede




tus labios en mi oreja,




más fingí seguir durmiendo




para probar el deleite de




tus amores secretos.



Disfruté del jugueteo




de tu lengua por mi cuello,




y de tus dedos expertos




recorriendo sabiamente




mi desnuda anatomía;




uno a uno penetraron




la gruta de mis deseos,




y tu piel más y más cerca




cubrió del todo mi cuerpo.




Tuve que hacer un esfuerzo




para fingir que dormía,




mientras arabas mis carnes,




para fecundar mis sueños.