miércoles, 11 de enero de 2012

La infidelidad irremediable



Si...al final,

ha de comer la tierra

tus delicados huesos,

y ha de dormir tu boca

como una orquídea tierna

debajo de raíces y lianas,

qué importa

que estés tan descubierto

y accesible,

que encauces tu saliva en otros surcos,

que te des a pedazos cada noche

como Profana, y Cruel, y Santa Forma.

Si.. al final,

has de ser a despecho de tu carne radiante

y de todo el deseo con que te he coronado

espléndido despojo que posea la muerte...


De "Elogio a la mala yerba"

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