sábado, 14 de enero de 2012

De los sueños

¿Qué dirías si hoy te invitara a mis sueños?

Tus labios de manzana sobre la piel golosa

de mis ingles toda la noche -di, ¿qué pensarías?-,

tu saliva frutal levemente aromando

el hambriento contorno de mi vientre...

Qué cosecha tan dulce

(semillas y caricias y extravíos)

para un mundo sin sol.

Dime,

¿no acudirías si también esta noche te convoco a mis sueños?


De "Alcoba del agua" 2002



viernes, 13 de enero de 2012

Extrañas formas tiene el amor...

Extrañas formas tiene el amor.
Las galas del deseo se nutren
de harapos de desdicha y de frío.
Por debajo del gozo respiran
los días del hastío futuro.
Toda humedad acaba en desierto,
todo cuerpo en ceniza
-me dices cuando aún aletea el placer
por mi piel como un tímido insecto.
Todo acaba -repites.
Te miro como se mira a un dios cruel y exacto.
De repente me siento muy sola.

De "Alcoba del agua"

miércoles, 11 de enero de 2012

La infidelidad irremediable



Si...al final,

ha de comer la tierra

tus delicados huesos,

y ha de dormir tu boca

como una orquídea tierna

debajo de raíces y lianas,

qué importa

que estés tan descubierto

y accesible,

que encauces tu saliva en otros surcos,

que te des a pedazos cada noche

como Profana, y Cruel, y Santa Forma.

Si.. al final,

has de ser a despecho de tu carne radiante

y de todo el deseo con que te he coronado

espléndido despojo que posea la muerte...


De "Elogio a la mala yerba"

lunes, 9 de enero de 2012

Eso


Mi cansancio
mi angustia
mi alegría
mi pavor
mi humildad
mis noches todas
mi nostalgia del año
mil novecientos treinta
mi sentido común
mi rebeldía.
Mi desdén
mi crueldad y mi congoja
mi abandono
mi llanto
mi agonía
mi herencia irrenunciable y dolorosa
mi sufrimiento
en fin
mi pobre vida.

domingo, 8 de enero de 2012

Arrepentimiento

Por lo que te he ofendido,

dulce cariño mío,

quiero ser a tu anhelo cual sería el rocío:

tierna, dócil y humilde

como el agua que mana

y se ofrece a las llagas

de la miseria humana.

Yo enseñaré a mis manos

a ser mansas contigo,

tal como las entrañas

sonrosadas del higo,

para que te acaricien

con tan suave caricia

como la voz del ave

de la blanca novicia.

Yo enseñaré a mis

plantas a que pisen tan quedo

como el viento que

mueve las hojas del viñedo,

ya mis claros cabellos a

quebrarse en tus manos

como frágiles tallos

de lirios franciscanos.

Apoyaré mis dedos

sobre tu excelsa frente

y será mi caricia

sosegada corriente

para que fertilice

tu pensamiento bello

y haga brillar tus

ojos con singular destello.

Seré quieta y humilde

como la arena rubia

y rozaré tus labios

como agua de la lluvia

para llenar las horas

del dulzor de las vidas,

hasta que tú perdones

y para siempre olvides.

sábado, 7 de enero de 2012