Cuando aceptamos eliminar nuestros fantasmas y los vemos tal como son, nos encontramos con seres totalmente frágiles y eso nos demuestra que no debíamos tenerle.
Hace un tiempo decidí tomar esos fantasmas y enfrentarlos tal como son y no me dio el miedo de sentirme incomoda, al revés me sentí mucho mejor.
El miedo a no enfrentar a mi padre y comunicarle lo que yo deseaba de mi vida, me tuvo mucho tiempo incomoda, en cambio ahora después de un año y tanto de ese encuentro, todo ha sido mucho mas fácil para mi.
El mismo miedo a sentir algo por alguien por temer a que te pueda matar o quitar el alma como una ves en mi vida lo sentí ha dejado de ser un fantasma, he intensado con el tiempo dejar que se la jueguen por mi, que sean capaces de luchar por este ser. He aprendido que no fue solo ese ser que me mato si no fui yo misma que me deje que me mataran. Este fantasma estuvo conmigo mucho tiempo, no entendía su actitud ante mi y en conclusión llegue a comprender que el no me quería en su mundo y como se dice por ahí una no puede obligar al otro que este contigo.
Los miedos te pueden llegar hacer que no tomes decisiones correctas y actuar de manera ilógica ante situaciones de la vida.
En la vida siempre va existir esos fantasmas pero hay que continuar por que nada es mas hermosos que ver que esos fantasmas son solo seres importantes que pasaron en tu vida y te han hecho ser un poco mas valiente ante las cosas que te pasen en un futuro